10 piestas en Joan Ferrés


Educar en una cultura del espectáculo


1. Al parecer, todo evoluciona menos las escuelas, en la actualidad vivimos de una manera y educamos de otra.  los parámetros culturales de la sociedad se modificaron y difícilmente estos son incorporados en la escuelas o, en caso contrario, se incorporan pero no se desarrollan pero no son tratados seriamente dentro de éstas. hoy, los medios de masas audiovisuales e informáticos (y en particular la televisión) juegan un papel fundamental en la construcción e interpretación de la realidad y de las  percepciones de las nuevas generaciones. se puede hablar del paso de una cultura con espectáculo a una cultura del espectáculo y es desde este nuevo marco cultural y social donde se debe comprender a la cultura popular contemporánea y asimismo, incorporarla dentro de las aulas de clase.

2. Lo emotivo, lo sensorial a través de la imagen hoy en día se está trabajando, pues es una representación, en términos de imagen, concreta del mundo y la realidad, aunque infortunadamente en la educación pública no se está usando esta estrategia cognitiva, como sí sucede en la privada donde es de gran apoyo y para desarrollar las estrategias pedagógicas; en las escuelas oficiales todavía se da privilegio a la escritura y lectura de textos escritos, pero se desconoce la importancia de la imagen como como un asunto cultural, que llama la atención de los chicos y que la usan como maneras de interpretar el mundo y la realidad, de ahí la reflexión de Ferrés de volver a pensar en el papel que juega el maestro en esta cultura, que es una buena estrategia de captar la atención de lo jóvenes. 

3. He aquí el problema de lo que saben los chicos y los que les ofrece la escuela. En su mundo encuéntranse con una cultura inmtuitiva, icónica, que tiene sus bases en la emotividad, pero que esto no pasa de ser más que información a cumulada y cuando chocan con los espacios de criticar, pensar y analizar asuntos propios de la vida quedan atrapados en un sinsentido. Es así como los medios de comunicación juegan un papel importante en este asunto, pues introducen estos a la cultura del espectáculo su lógica, sin continuidad, dispensación, de atención borrosa.
4. El conflicto es una gran herramienta movida en el Ser humano por la emotividad. El hecho de vivir dicotomías personales y sociales nos hace propensos a tener una emotividad activa y funcional, de la cual se puede potencializar para lograr captar la atención de los chicos en la educación. El conflicto es, según Ferrés, Una lucha de contrarios que a su vez son complementarios y que se presentan en el individuo (Amor-odio, ser-tener) y en la sociedad (Lucha de etnias, religiones, razas, etc.). Entonces la emotividad del ser puede moverlo a la necesidad del desarrollo cognitivo, como una necesidad de satisfacer la misma.

5. Hoy por hoy, son los medios de comunicación quienes captan la atención de los jóvenes, luego vemos una propuesta pálida y sin crítica, una televisión llena de telenovelas y banalidades que no estimulan la criticidad ni la creatividad de interpretación, los Medios presentan una mentalidad simple, conformista, exige la ‘ley del mínimo esfuerzo’, del vivir con rapidez y desenfreno, sin pendar, sin proyectarse, sin analizar la vida y los problemas coyunturales del contexto en que viven ellos.

6. Es fundamental el desarrollo y el crecimiento cognitivo a través del aprovechamiento de la crisis como coyuntura de ciertos momentos vividos, será, pues, en este suceso donde podamos enfrentar al joven al pensamiento crítico de sí mismo y de la sociedad. Se quiere apartar un poco la emotividad para tocar más a fondo la racionalidad. Pero además se debe provocar en esos seres el deseo y placer de aprender de degustar lo que descubren, de descubrir lo que aprender, de entender que el conflicto, las crisis son solamente sucesos de oportunidad para actuar con madurez y progresividad y alejarse compeltamente del regresivismo e inmadurez con que aún las sociedades resuelven sus conflictos.

 7. Siguiendo el orden que presenta el libro es necesario ahora crear en el chico la necesidad de ser esforzado, no como una obligación sino como retos, como una herramienta para lograr su objetivo. Nuestro deber como maestros será el de apoyar a los chicos en este proceso de escalar niveles de entendimiento y comprensión, pues somos naturalmente emotivos y siempre tendremos una respuesta o reacción ante una situación y esta capacidad debemos potenciarla y no ocultarla, desarrollar en el niño el buen manejo de su emotividad en función de sus necesidades.
8. Es necesario replantear la manera de comunicarnos con los demás, la manera de comunicación con el mundo, ese es un verdadero problema, no tanto la falta de tecnologías en el aula de clases, primero debe existir un entendimiento que se base en la comunicación. Para ello, como se ha desarrollado desde el principio, se debe hacer uso de todas la herramientas tecnológicas, pues no son la solución a los problemas estas sino herramientas que ayudan a fortalecer los procesos de pensamiento crítico.
9. En  el orden de ideas llevado, tener la televisión a favor y no en contra de educar será una solución muy inteligente que desarrollá pensamiento crítico, analítico, y propositivo, que es loq ue tiene que ver con las competencias que el niño debe adquirir como la base para enfrentarse al mundo, a la sociedad de consumo para no ser consumido o ser consumido pero con la conciencia de que así es. La tecnología, en ese sentido, debe ser una estrategia pedagógica fundamental en el aula de clases. 

10. Es de gran importancia entender que la no se puede repetir la historia de a sociedad en la historia de la escuela, pues si se hace ¿paraqué ir a la escuela? Se debe tener en cuenta cosas fundamentales para lograr ese desarrollo panteado: Maestros que acompañen el proceso de adquisición cognitiva, tecnologías en los medios de comunicación, y el planteamiento crítico de los problemas de la sociedad. Es importante identificar la emotividad de los chicos para desarrollar en ellos la recionalidad, investigación y criticidad de lo que viven y ven. 

Crónica de un Aviador

Así que tomé mis cartas, mis letras, boté mis miedos, arranqué mis temores y me fui al taller del aviador. Él me enseñó cómo se hacían aviones de acero, aviones de hierro, aviones de oro; pero un avión de papel para dos era una novedad. Trabajamos incansablemente buscando la manera de juntar las letras de mis poemas, hasta que al fin lo logramos. Este hombre sabio y anciano de años me dijo que lo más importante para volar este avión era tener el corazón lleno de esperanza, no necesita combustible, solo que no se acabe la esperanza en el corazón del aviador.
Enfrentado grandes vientos, aterrorizado por los chillidos agudos de las inclementes nubes, la lluvia no cesa y el avión tremola en medio de la tormenta. Todo atisbaba diáfano esta mañana al despegar, todo pintaba bien; pero son cambiantes los tiempos, como cambiante es tu temperamento, son inesperados, impetuosos, irreverentes, rebeldes, sin causa, como tú. Atrasose mi vuelo por tener sujeta mi alma a la tuya, por prender mi corazón a una esperanza perdida, a una utopía sencilla pero viva...

Cuando quise tener libertad para amar la vida, te encontré allí sentada, desolada y sin consuelo. Quise volar contigo y por buscar la manera de hacerte feliz aprendí a fabricar barcos y quise ir a navegar y no fuiste conmigo, pues al asomarnos a la playa viva, te distraíste con los cangrejos, con los crustáceos y te importó poco lo que yo había hecho. Quise hacerte una bici y la hice para dos, pero te dormiste cuando íbamos al fin del mundo con Dios.

Entonces me dije en el corazón, "Amigo, tienes que hacer un avión". Le temía a las alturas, a las aventuras, a lo nuevo y alocado, le temía a las estrellas, al fuego de ellas, que me quemaran cuando me colgara de su casa. No tenía ni idea cómo hacer un avión, y como no tenía dinero, reuní tocas las cartas que te había escrito, pero que nunca leíste, - a lo mejor así las buscaras atractivas de leer.
Vine a ti, muy contento, vine lleno de esperanza, te invité  a un paseo, me gasté un cuarto de mi combustible rogándote que me acompañaras, pero al fin la inesperada y caprichosa niña, capricho de mi corazón, aceptó la invitación. Se subió con desconfianza, solo le pedí esperanza, ella me ignoró, iniciamos el viaje juntos y solo yo tenía lo que a ella le pedía.
Cuando estábamos en lo alto, ella se admiró de las alturas, pero tuvo miedo como nunca, en vez de observar mis letras al rededor del avión, criticaba los tachones, borrones y demás.
En fin no escuchaste mis latidos, confuso elevando el avión cayeron rayos y mucha lluvia no como de romance sino de aflicción, se me despintó el corazón del verde precioso, estaba vaciándose cada vez un poco más.
No soportó tantos golpes, este avión solo tenía un piloto porque el otro ignoró la oportunidad, pero golpeose fuerte ella también, aquel avión cayó como papel empapado de lágrimas negras, mi corazón voló en mil pedazos, tú caíste como sobre plumas, yo caí en las piedras de la soledad y la indiferencia.
Hice un avión de papel, de cartas de amor y su combustible era la esperanza, pero no me dio más, cuando la copiloto ignoró ese viaje a las estrellas, al ocaso, al bostezo de la madrugada, a las gradas del arco iris  al fin del mundo, al amor...
...te hablo desde el cielo no soporté el golpe de tu indiferencia, me mató el vacío que se me hizo en el corazón, un hueco del tamaño de la luna en el alma. tan vacío me sentí, que al ver que avión estaba estrellado y mi ser vacío, solo me deje arrastrar por el fango de mis tristezas retomadas y agudizadas. 

Técnicas Visuales


Equilibrio - Inestabilidad
      



Simetría - Asimetría
  


Regularidad - Irregularidad
 


Simplicidad - Complejidad
 



Unidad - Fragmentación
 


Economía - Profusión
  

Reticencia - Exageración
  



Predictibilidad - Espontáneidad
 


Actividad - Pasividad
 


Sutileza - Audacia
  


Neutralidad - Acento

  


Transparencia - Opacidad
  


Coherencia - Variación
  


Realismo - Distorción
  


Plana - Profunda
 

Singularidad - Yuxtaposición
   


Secuencialidad - Aleatoriedad
  


Agudeza - Difusividad




Continuidad - Episodicidad

   

Pinocho no tiene corazón de palo


¿Qué de malo hay en que un niño de 6 años cambie una cartilla por ir al circo?

Yo lo hubiera hecho también, tal vez a Pinocho no le significaba mucho el libro tanto como el divertirse y pasarla chévere con muchos niños más, después de todo eso es parte de su realidad de su mundo de su cotidianidad.
Tengo que apreciar que los libros son muy importantes, que las cartillas deberían ser de gran apoyo en la adquisición de la competencia lectora y escritora, pero como Pinocho, muchos niños no le ven la utilidad o el sentido de sostener una cartilla, la primera emoción del niño es cuando abre su libro nuevo, con ese olor a nuevo que aún ya de grandes nos recuerda sea felicidad, es de suma importancia garantizar esa sorpresa, esa oportunidad de que los niños tengan la experiencia de tener algo nuevo y que les pertenece, pues de esa manera se van a sentir responsables de sus cosas y las van a cuidar y les van a dar mejor utilidad.
Ahora bien, examinando la actitud de Pinocho nada tiene qué reprochársele, pues hizo lo que cualquier niño haría, pasarla bien, pues este también desconoce el sentido mismo de la responsabilidad y por eso de la irresponsabilidad, pero condenar a un niño a convertirse en un burro por divertirse es decir que hay que cortarle las alas a los niños y no dejarlos jugar, pienso que la diversión no debe convertirse ni en un incentivo de premio ni en un castigo el quitarla, sino que el maestro debe tener la capacidad de apoyarse en las dos, hacer que la educación sea un juego para la vida y no un sistema de premios y castigos con el qeu se ha formado esta sociedad que termina vendiendo su dignidad por dinero, fama, y otras vanidades. Los niños, incluso Pinocho que era de madera, tienen el deseo de jugar y de explorar el mundo a través del juego, no se les debe condenar por ello.
Pues al chico de madera lo estigmatizan por ser diferente y en toda la historia cuentan que él era un niño de palo sin sentimientos que no sintió hasta que se convirtió en un niño 'bueno'. Pero este concepto de bondad está muy sujeto al autoritarismo y dominio de la cultura paternalista de los gobiernos. Una cultura sin críticas, sin opiniones subjetivas, sin diversidad y pluralidad.
Entonces el chico de madera estaba condenado a hacer y decir lo que quisiera la sociedad porque si decía mentiras su nariz, de madera también, se le alargaba sin darle la posibilidad de errar, pues cada error le costaba demasiado caro, al punto de que en el cuento Pinocho terminó siendo trabado por un gran pez.
Esto pasa también en nuestro contexto, vivimos cosas muy parecidas, los libros son tan costosos que nos toca sacar fotocopias y la pasta a color porque tener una cartilla ilustrada a color hoy no es una prioridad es un lujo, en una sociedad donde las oportunidades se cierran más y más, como en un túnel cónico con final en la punta cerrada, ¿qué nos queda para ofrecerle a nuestros hijos? Si no tenemos suficientes recursos tendremos que ingresarlos a un establecimiento educativo público y en Colombia estos tienen una calidad educativa muy baja.
Por último no hay que aplaudir ni desaprobar la actitud de Pinocho, sino reflexionar sobre las oportunidades que hoy en Colombia tienen nuestros niños para estudiar, porque si logramos que todos tengan herramientas: cartillas ilustradas a color, útiles gratis, morrales, laboratorios, etc.), pero no tenemos una reestructuración de las polìticas de calidad y una verdadera inversión gubernamental, sencillamente todo esfuerzo será inútil.